sindicatos presentan su estrategia para cambios en la reforma laboral
Llegó el momento decisivo. Después de meses de negociaciones, este miércoles el Senado debatirá la reforma laboral del Gobierno. Los sindicatos están en pie de guerra, y hasta el último minuto intentarán lograr cambios importantes. La CGT lidera la lucha con una marcha masiva frente al Congreso, buscando influir en esa negociación que se da en los pasillos del Palacio. Otros gremios, por su parte, decidieron diferenciarse y optarán por paros, buscando tensar una votación que, por ahora, parece no estar a su favor.
Con el lema “No es modernización. Es ajuste sobre las y los trabajadores”, la CGT tomará la delantera en la marcha hacia el Congreso. Esperan que una plaza llena y ruidosa logre impactar en los senadores indecisos, presionando para eliminar los artículos más controvertidos. “Calculamos que será muy importante. Vamos a evitar problemas, pero hay expectativas,” compartió Horacio Arreceygor, secretario de Prensa de la CGT.
En días previos, la CGT intensificó las conversaciones tras conocer el texto final de la reforma, que ignora muchas de sus demandas. Ahora, los principales referentes de la central están hablando con políticos de diferentes sectores, desde el peronismo hasta Martín Menem, quien mantiene un canal de diálogo con el Gobierno. Hasta hace poco, uno de los líderes sindicales era optimista respecto a la posibilidad de dividir la ley.
Por detrás de escena, la CGT también se encuentra dialogando con gobernadores abiertos a negociar. Aunque están a favor de una reforma, consideran que el proyecto necesita cambios. Aún no han tomado una postura clara con respecto a los aspectos laborales, limitándose a comentar sobre cuestiones fiscales, que han tenido algunas modificaciones, como la eliminación de un artículo sobre el impuesto a las ganancias.
Cese de actividades y marcha: habrá transporte, pero varios gremios pararán
El viernes pasado, la CGT decidió no convocar a un paro general, optando por movilizarse al Congreso. Sin embargo, otros sindicatos planean realizar paros sectoriales o ceses de actividades para agregar fuerza a la protesta y facilitar la participación de sus trabajadores. Los gremios del transporte, aunque no detendrán actividades, sí estarán presentes en la marcha.
“Queremos garantizar que la gente pueda llegar. Cada sindicato definirá la modalidad que más le convenga. Algunos harán paros de dos horas, otros de cuatro,” explicó Juan Carlos Schmid, de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT). La idea es asegurar que muchos compañeros se sumen a la manifestación en rechazo a la reforma.
El gremio de subtes, en cambio, sí hará paro pero comenzará desde las 21 hasta el cierre, con el objetivo de no afectar a quienes quieran acudir a la marcha. Por otro lado, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) también se sumará a la protesta desde las 10, siendo uno de los sindicatos más golpeados por la situación actual. “Nada está perdido cuando los trabajadores tienen esta voluntad de lucha,” alentó Abel Furlán, su secretario general, en un encuentro en Rosario.
Además de la UOM, otros sindicatos, como el de Aceiteros y los agrupados en las dos Centrales de Trabajadores Argentinos (CTA), como el docente y el estatal de ATE, se sumarán al paro y a la movilización. Estos grupos han formado un Frente Sindical para hacer frente a la reforma laboral. Ya han realizado manifestaciones previas en Córdoba y Rosario, con marchas en distritos donde hay diálogo.
Por su parte, la izquierda también aportará a la jornada de cese de actividades a nivel nacional. Sindicatos como el Sindicato Único del Neumático (SUTNA), la Asociación Docente de la Ciudad de Buenos Aires (Ademys) y la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD UBA) se sumarán a la protesta.